¿Cuándo dejan de ser un juego las apuestas deportivas y adónde se puede acudir si ya no lo son? No existe una única línea, pero sí pistas claras. La adicción a las apuestas deportivas suele mostrarse como un patrón: apostar más para sentir lo mismo, volver para recuperar lo perdido, ocultarlo. Si apostar ya te preocupa, hay un teléfono gratuito, el 900 200 225 de FEJAR.
¿Necesitas ayuda ahora? La Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) tiene el teléfono de ayuda 900 200 225, gratuito, y su web es fejar.org. Para buscar ayuda más cerca de casa, la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) publica un directorio de instituciones con 191 entradas (consultado el 5 de octubre de 2026), filtrable por comunidad autónoma. Y si ya has decidido parar, qué hacer si quieres dejar de apostar explica los primeros pasos.
¿Por qué las apuestas deportivas no parecen un juego?
En muchos vestuarios, las apuestas se comentan como una parte más del partido. Nadie dice «voy a jugar». Se habla de la apuesta como se habla de la alineación o del resultado: con palabras de afición, no de azar.
Ese es el truco del entorno. Sin un momento claro en el que alguien se diga «ahora estoy jugando», cuesta saber cuándo se ha cruzado una línea, y el problema puede notarse tarde. Además, las apuestas deportivas llegan con un argumento que parece sensato: quien sigue el fútbol cree que sabe algo.
Los datos oficiales muestran el peso de ese motivo. Según la nota de prensa del entonces Ministerio de Consumo sobre el estudio de prevalencia (20 de octubre de 2023), el 43 % de quienes juegan lo hace para ganar dinero, y la mitad de las personas con síntomas de trastorno justifica así su conducta. Si el objetivo es ganar, cada pérdida parece una deuda con el siguiente intento.
Lo que puedes hacer hoy: la próxima vez que comentes una apuesta, fíjate en si hablas de ella como de un partido o como de un plan para recuperar dinero.
Adicción a las apuestas deportivas: ¿cuándo deja de ser un pasatiempo?
La DGOJ recoge en su página sobre comportamientos de riesgo los criterios de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 1995): el juego desordenado o patológico se caracteriza por cinco o más de diez criterios. Es una lista de 1995: la versión actual del manual de la APA, el DSM-5, usa nueve criterios y habla de trastorno a partir de cuatro. En ningún caso es una prueba que puedas hacerte tú solo. Cuatro de esos criterios encajan especialmente bien con las apuestas deportivas:
- necesitar apostar cantidades cada vez mayores para conseguir la misma emoción;
- fracasar de forma repetida al intentar controlar, reducir o dejar el juego;
- volver otro día para intentar recuperar lo perdido;
- engañar a la familia para ocultar cuánto se juega.
Reconocerse en una de ellas no es un diagnóstico. Es un motivo para hablar con alguien. Cada señal tiene su explicación en señales de alerta en las apuestas deportivas.
Lo que puedes hacer hoy: leer esas cuatro frases despacio y pensar si alguna describe el último mes, sin ponerle nombre.
En directo, todo va más rápido
La Orden EHA/3080/2011 define la apuesta deportiva de contrapartida en directo como la que se realiza durante el tiempo de celebración del evento deportivo (artículo 2.12). Un partido ofrece así muchas ocasiones de decidir: tras un gol, una tarjeta, un cambio. Cada una llega con poco margen para pensar.
La normativa pone un tope. El importe de estas apuestas no puede exceder del saldo que la persona tenga en su cuenta de juego cuando empieza el evento, más las ganancias obtenidas en directo en ese mismo evento (artículo 14.1 del Real Decreto 176/2023; la orden ya limitaba el importe al saldo en su artículo 12.2). Eso evita depositar más dinero en pleno partido para seguir apostando. Lo que no frena es la velocidad a la que se toman las decisiones. La propia orden prevé, además, que el regulador pueda limitar los horarios de comercialización de las apuestas en directo para proteger a menores y prevenir la adicción (artículo 13.7).
Esa velocidad es el terreno en el que resulta más fácil intentar recuperar lo perdido en la apuesta anterior. Por qué las apuestas en directo aceleran las decisiones lo explica con más detalle.
Lo que puedes hacer hoy: antes de que empiece un partido, decidir el importe máximo para ese partido y no cambiarlo mientras se juega.
¿Qué dicen los datos?
El estudio de prevalencia del juego 2022-2023 de la DGOJ (18 711 personas de 15 años o más, criterios DSM-5) estima que el 2,01 % de la población jugadora presenta algún síntoma de juego problemático. Entre quienes juegan en línea, la cifra sube al 11,57 %.
La nota de prensa de 2023 añade una comparación con las loterías: entre quienes juegan a la lotería de forma presencial, el 1,5 % muestra síntomas; entre quienes juegan a loterías instantáneas en línea, el 24,5 %. No son apuestas deportivas, pero ilustran el mismo contraste.
Conviene leer bien los denominadores. Son porcentajes de quienes ya juegan, no de toda la población. Y no prueban que el canal sea la causa, solo que ahí se concentran los síntomas.
Lo que puedes hacer hoy: si juegas en línea, mirar cuánto has depositado este mes y compararlo con lo que pensabas gastar.
¿Cómo protege la ley a las personas jóvenes?
Según la nota de prensa de 2023, el 22 % de quienes juegan en España tiene menos de 25 años. En la modalidad en línea, el 36,5 % de los jóvenes de 18 a 25 años que jugaron el último año participó en apuestas en línea y, de ellos, el 12,45 % desarrolló síntomas de problemas con el juego. El denominador importa: el 36,5 % es una parte de quienes jugaron, no de toda la franja de edad.
Entre los estudiantes de 14 a 18 años, la mayoría menores de edad, la Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES) 2025 señala que el 13 % del alumnado jugó en línea, y que el posible juego problemático crece sobre todo entre los chicos, del 6 % en 2023 al 8,4 % en 2025.
La ley fija varias barreras. La Ley 13/2011 prohíbe la participación de menores de edad: el juego es solo para mayores de 18 años. El Real Decreto 176/2023 llama «participantes jóvenes» a las personas de 25 años o menos y les aplica un umbral más bajo de juego intensivo: 200 euros de pérdidas netas semanales durante tres semanas seguidas, frente a 600 euros en el resto. Entonces el operador debe enviar un aviso específico, como máximo a las 24 horas del día siguiente, y un resumen mensual de actividad. Además, la Resolución de la DGOJ de 11 de julio de 2019 prohíbe las apuestas sobre eventos disputados mayoritariamente por menores.
Quién debe cumplir estas reglas lo cuenta qué casas de apuestas tienen licencia en España y qué deben cumplir, y el detalle de las cifras, qué dicen los datos sobre los jóvenes y las apuestas.
Lo que puedes hacer hoy: si el tema afecta a alguien de 18 a 25 años, empezar por preguntar, sin dar lecciones, qué parte de las apuestas es diversión y cuál es intentar ganar dinero.
¿Qué herramientas existen para frenar?
Hay tres, y conviene conocerlas en este orden, de la más suave a la más firme. Todas obligan a los operadores con título habilitante de la DGOJ; qué significa tener licencia de la DGOJ está explicado aparte.
El límite de depósito. Según la DGOJ, cada operador aplica por defecto unos límites de 600 euros al día, 1500 euros a la semana y 3000 euros al mes. La persona puede bajarlos cuando quiera; para subirlos tiene que superar unas pruebas y no haber tenido un comportamiento de riesgo en los tres meses anteriores. Desde el 25 de marzo de 2027 habrá además límites conjuntos entre operadores.
La autoexclusión. Se pide a un solo operador, se hace efectiva en un plazo máximo de 48 horas y no se puede revocar durante el periodo elegido; si este supera los seis meses, puede revocarse pasado ese tiempo (Real Decreto 176/2023, artículo 32).
La autoprohibición. Se inscribe en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) y alcanza al juego en línea de ámbito estatal en todos los operadores con licencia. Es por tiempo indefinido; la cancelación puede solicitarse a partir de los seis meses y solo a través de la DGOJ. En los registros autonómicos, la inscripción se replica únicamente donde existe un convenio de interconexión. FEJAR ofrece ayuda para tramitar la solicitud. No es un castigo ni una derrota: es una herramienta.
Los pasos concretos están en herramientas para poner límites a las apuestas.
Lo que puedes hacer hoy: mirar en los ajustes de tu cuenta cuál es el límite de depósito actual y si se puede bajar.
¿Y si quien apuesta es alguien cercano?
La primera sorpresa para muchas familias es que no se puede inscribir a otra persona en el RGIAJ por decisión propia: según la DGOJ, el registro admite la inscripción a petición propia o por resolución judicial. Lo que sí se puede es informarse, hablar y acudir a FEJAR o a las asociaciones del directorio de la DGOJ, entre las que hay algunas dirigidas expresamente a familias.
Una pregunta sirve mejor que un reproche: «¿cómo te sientes cuando pierdes una apuesta?». Hay más preguntas posibles en qué preguntar si tu hijo apuesta.
Lo que puedes hacer hoy: elegir un momento tranquilo y hacer esa pregunta, sin reproches ni consejos.
Los artículos de esta sección
- Quiero dejar de apostar: teléfono de ayuda y primeros pasos: la llamada, la inscripción en el RGIAJ y los límites, en orden.
- Señales de alerta en las apuestas deportivas: los criterios de la DGOJ, explicados uno a uno.
- Jóvenes y apuestas: qué dicen los datos y qué protege la ley: las cifras con su denominador correcto.
- Apuestas en directo y recuperar lo perdido: por qué todo va más rápido y qué dice la norma.
- Si tu hijo apuesta: qué preguntarle y adónde acudir: preguntas para empezar y recursos para la familia.